viernes, 5 de julio de 2013

Reseña: Que el amor nos salve de la vida







Título: Que el amor nos salve de la vida
Autor: David Escamilla
Editorial: La Galera
Precio:  16.95
Nº de páginas: 353
Autoconclusivo














  La madurez te cuará de la ceguera de pensar que tú sabes mejor que los demás lo que necesitan.








   Elena tiene 19 años y acaba de obtener el puesto de becaria de El show de Luca, un joven de 30 años, presentador televisivo, con fama de rompe corazones. Al principio, ella se muestra distante y reservada con su jefe, pero pronto se enamorará de él, cuando descubre que tiene un pasado terrible que le hace sufrir. Elena y Luca vivirán una historia de ida y vuelta, en la que el enamoramiento de los dos se enfrentará a toda clase de impedimentos.

Nunca nada va tan mal que no pueda empeorar.






   Elena, estudiante de segundo año de periodismo, se presenta candidata para ocupar el puesto de asistenta en el Show de Luca. A pesar de competir con otra chica que dominaba idiomas y recursos, sorprendente e inexplicablemente sale elegida. El irresistible jefe, Luca, es todo un rompecorazones que caza presas débiles a diestro y siniestro aunque en el fondo tiene su corazoncito y un pasado tortuoso. Elena pretende no caer en sus redes pero… ¿A que no adivináis? Cae a la primera.

   David Escamilla nos cuenta una historia narrada a dos voces. Por un lado, desde el punto de vista de Elena que escribe en primera persona en forma de diario haciendo esta parte realmente desesperante debido a la actitud bipolar y estúpida de la protagonista. La otra parte está narrada en tercera persona en la cual era de agradecer no saber, en todo momento, qué piensa Elena.

   Aunque el estilo del autor no llega a ser cargante, realmente no he conseguido conectar con su escritura en ningún momento. Además, había factores que hacía que la lectura me resultara exasperante como el empleo de comas cuando deberían ir puntos o que Luca llamara a Elena principessa (me ponía enferma)

   La relación entre los protagonistas es bastante inverosímil, precipitada para ser tan apasionada y jurarse amor eterno y, en ocasiones, patética. Pero eso es, sin duda, consecuencia de unos personajes aborrecibles hasta la saciedad.

   Para comenzar, Elena es una chica algo ingenua e inocente que es lo que llama la atención del cazador Luca. Sin embargo, a mi más bien me ha parecido un personaje infantil hasta la saciedad. Se nos hace creer que tiene 19 años ja, ja, ja porque parecía que no pasaba ni los 14, por no añadir que es una fantasiosa, que se crea un castillo de ensueño en las nubes y después se muere de la tristeza cuando se cae. Pero la cosa mejora porque, a medida que trascurre la historia, la pobre me iba pareciendo cada vez más patética, por Dios santo, que le declara un apasionado, intenso e inmortal amor al primero con el que se encuentra.

   Sus amigas para no salirse de la tónica son igualmente bastante intragables y plastas, por no hablar de sus conversaciones por whats app que lo único que dejan entrever es lo egocéntrica que es Elena y que lo único que le gusta es pavonearse delante de ellas. Lo gordo es que ellas le siguen la corriente. En fin…

   Con Luca, dentro de la que cabe, conseguí conectar algo más. Es un personaje que ha sufrido en su infancia y la fama ha sido el modo de huir de ello. Sin embargo, me ha parecido intolerable que utilice esa escusa para hacer todas las estúpideces que hace a lo largo de la historia, que tiene 35 años, no 19.

   A medida que avanzaba la historia cada vez me resultaba menos creíble todo, los personajes me incordiaban más, por no mencionar que hay escenas y personajes que, en mi opinión, se meten para rellenar páginas porque un vuelco interesante a la trama, desde luego, no dan.

   Aunque parezca que todo es malo, que lo es, en ocasiones logró sacarme alguna que otra risa con las ocurrencias de los personajes. Pero vuelvo con dos últimos puntos negativos. Primero, los tópicos que están hasta debajo de las piedras y… ¡la hipocresía! Los personajes sufren por lo que les hacen pero ellos van, y hacen lo mismo. ¿No es eso ser un estúpido hipócrita?

   En definitiva, “Que el amor nos salve de la vida” es un libro en el que se nos narra cómo Elena, asistente del jefe de un show de televisión, logra encontrar los sentimientos que este pretende encerrar tras una coraza, a través de una doble narración en primera y tercera persona. Una historia plagada de tópicos, escenas inversímiles y absurdas y unos personajes irritantes e intragables que harán de la lectura una experiencia, en ocasiones, insoportable. 

   Dicen que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. ¿Por qué nos empeñamos en dar tantos rodeos, vueltas y curvas? Eso hicimos nosotros: convertimos algo sencillo en algo complicadísimo.









MariposaMariposa

Agradecimientos a  La Galera

2 comentarios:

Cris Hocicos dijo...

Me ha pasado lo mismo que a ti.

Un beso^^

Ylenia dijo...

Coincido totalmente contigo. Lo empecé y conseguí llegar la mitad, el resto se me ha atragantado y no sé si podré con él.
Besos!